Bambú Vivo

Del bambú maduro a la botella compostable

Cada recipiente que sale de nuestro taller empieza como caña de bambú cortada tras varios años de crecimiento. La secamos al aire, la molemos fina y la integramos en una matriz de bioplásticos de origen vegetal que se prensa a baja temperatura para gastar menos energía. El acabado mate color arena no lleva barnices sintéticos, y antes de etiquetar cada lote comprobamos grosor, rosca y junta para que el cierre aguante el uso diario en exteriores.

El recorrido del bambú hasta la botella

Cada pieza que sale del taller empieza como caña madura y termina como un recipiente que se puede compostar. Aquí reunimos los lotes que ya pasaron revisión: corte, secado al aire, molienda fina y prensado en moldes de baja temperatura. El acabado mate color arena no lleva barnices sintéticos, así que la textura se mantiene igual tras meses de uso.

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Lote 24-A: caña madura y molienda fina

Bambú recolectado en su tercer año, secado al aire durante tres semanas y molido hasta fibra corta. La mezcla con bioplástico de origen vegetal se prensa a baja temperatura para no perder elasticidad.

Revisión de grosor y rosca · acabado mate arena
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Prueba de cierre tras ciclos de lavado

Antes de etiquetar, cada unidad pasa por veinte lavados manuales y una jornada en exterior. Comprobamos que la junta siga estanca y que la rosca no ceda con el uso diario en mochila o bicicleta.

Control de junta y estanqueidad · uso en exteriores
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Separación de componentes al final de la vida útil

La etiqueta indica cómo desmontar tapa, junta y cuerpo para que cada parte siga su vía de compostaje certificado. Es el paso que cierra el ciclo y evita que la pieza acabe en un vertedero común.

Etiquetado de compostabilidad · separación por materiales

Del bambú maduro a la botella que aguanta el día

Reunimos cañas de bambú de entre cuatro y seis años, las dejamos secar al aire libre durante semanas y las molemos hasta obtener una fibra fina que se integra en una matriz de bioplásticos de origen vegetal. El resultado es un cuerpo ligero, mate y compostable, pensado para acompañar rutinas al aire libre sin convertirse en residuo permanente.

  1. Temporada de corte

    Selección de cañas

    Solo se cortan tallos maduros, ya lignificados, porque la fibra joven se astilla al prensar. Cada caña se marca con su fecha de tala para poder rastrear el lote hasta el taller.

  2. Seis a ocho semanas

    Secado al aire y molienda

    Los tallos se apilan bajo cubierta ventilada hasta que pierden la humedad residual. Después pasan por un molino que reduce la caña a un polvo fino, listo para mezclarse con el bioplástico vegetal.

  3. Prensado en frío

    Moldes de baja temperatura

    Trabajamos con prensas que no superan los umbrales térmicos altos, así se gasta menos energía y la fibra conserva su tono arena natural. No aplicamos barnices sintéticos: el acabado mate sale del propio molde.

  4. Control de lote

    Rosca, junta y grosor

    Antes de etiquetar, cada botella se prueba con agua para confirmar que la rosca cierra sin goteos y que la junta de silicona aguanta el uso diario. También se mide el grosor de la pared para descartar piezas frágiles.

  5. Salida del taller

    Etiquetado y compostabilidad

    La etiqueta indica cómo separar la tapa, la junta y el cuerpo al final de la vida útil, y recuerda que el conjunto se degrada en condiciones industriales de compostaje. Cada lote se revisa tras varios ciclos de lavado y uso en exteriores.

Si una botella vuelve al taller con la forma deformada o la rosca vencida, el lote entero se revisa de nuevo antes de seguir adelante.

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